lunes, 14 de febrero de 2011

CIUDAD DE MEXICO, EL RITMO DE LA INFORMALIDAD



La Arq. Sarah Lorenze y el diesñador multimedial David Hartwell muestran en este vídeo el desarrollo informal en la Ciudad de México y su impacto en las dinámicas urbanas, sociales, económicas y de paisaje.


Excelente documento de breve duración.

martes, 1 de febrero de 2011

domingo, 23 de enero de 2011

Demolición del Cine Teresa.

Les invitamos a ver esta nota del Noticiario Milenio acerca de los trabajos de intervención en el Cine Teresa, el emblamático inmueble obra original del Ing. Arq. Francisco Serrano.

Milenio.com Plazas

miércoles, 12 de enero de 2011

1985, la Experiencia que no Debe de Repetirse.



Con esta dramática imágen que constituye una cada vez una más familiar estampa de lo que día a día sufre el patrimonio Arquitectónico de la Colonia ROMA -debido a la irresponsable e irracional explotación del acuífero y la construcción de inmuebles con características de carga distintas a las edificaciones tipológicas de la ancestral colonia- dejamos aquí (enlace abajo) la entrega que Judith Amador Tello, periodista de proceso, hizo luego de nuestra pasada Rueda de Prensa, la Colonia ROMA a 25 años de los SISMOS.


1985, La Experiencia que no Debe de Repetirse. Proceso Número 1783, Enero 2011.

martes, 11 de enero de 2011

Plaza de la República, Metamorfosis sin fín.



Plaza de la República, Metamorfosis sin Fin.
Por Salvador De Maria y Campos Q.

Pese a que en Francia fuera publicado en los almanaques de Arquitectura bajo el título de Palais Législatif au Mexique, como muestra de una de las grandes obras de arquitectura pública de fines del XIX; la obra de Émile Bérnard -el brillante discípulo de Garnier, el autor de la Ópera de Paris-, jamás vió la luz y con él, la Plaza de la República quedó también condenada a la penumbra.

Por más de treinta años la Plaza de la República no fué más que una explanada sucia y abandonada donde el esqueleto de acero de gruesas vigas remachadas de la nave abovedada central -el domo- de lo que sería el Palacio Legislativo se levantaba como el vestigio impúdico, desnudo y abandonado; la resaca del régimen de Díaz; la promesa de lo que nunca fué.

Si acaso, con la llegada del Frontón México, algunas tardes y noches la Plaza revivía y los puestos nocturnos de tacos, sopes y quesadillas se atrevían y alegraban al desolado paisaje. La Plaza era un espacio público al cual se le prestaba poca atención y su extensión, su emplazamiento, su población y sobre todo, esa tétrica estructura de acero que se alzaba amenazante, desafiaba el pensamiento de  urbanistas y autoridades hasta que la indiferencia la abandonó a su propia suerte y terminó por volverse tierra de nadie.

Fué el Arq. Carlos Obregón Santacilia quien propuso aprovechar la mole de acero, vestirla con otra piel, ahora la piel del Nacionalismo y  desarrollar ahí el Monumento a la Revolución que desde la década de los treintas hasta finales del 2010 tuvo la cara que hasta entonces conocimos. En solemne ceremonia a las entrañas del monumento se trasladaron los restos de los héroes revolucionarios y fué hasta entonces que la estructura de acero tuvo un fin,  un destino y una vocación : la de mausoleo.

La suerte del elemento arquitectónico desde su fundación no ha sido otra que la del reciclaje y la reinvención de sí mismo. El Monumento a la Revolución pasó de ser grandilocuente proyecto de Palacio Legislativo a impúdico esqueleto de acero, a proyecto del Panteón de los Héroes, a Mausoleo y finalmente a Monumento. El Monumento a la Revolución bien pudo llamarse el Monumento a lo que nunca fué. Y la Plaza de la República, tan íntimamente ligada a la suerte del primero, podría llamársele también, la Plaza Interrumpida. Por los pasados 70 años, la Plaza había sido, de día, estacionamiento de autos oficiales y de la Procuraduría de Justicia y por la noche, tierra de los osados donde cada tanto un antro de mala muerte se atrevía.

En los pasados festejos Bicentenarios de Independencia y Centenarios de la Revolución, pareciera que la agenda arquitectónica estuvo dirigida al reciclaje de los monumentos que hace cien años, el Gobierno de Díaz alzara como manifestación plástica de la grandeza de la independiente nación. Los festejos de 2010 carecieron de propuestas arquitectónicas monumentales, salvo por el Arco Bicentenario, la obra escultórica que tendría por objeto conmemorar los 200 años de vida independiente y que se levantaría cercano a las puertas del Bosque de Chapultepec, no ha sido inagurado y pareciera que, como el Palacio Legislativo de Bérnard, tampoco verá la luz, pero en este caso, no debido a conflictos bélicos, no por falta de capital, sino por problemas técnicos y una deficiente gerencia de proyectos.

Las obras inconclusas generan sobre sí mismas la tensión a ser continuamente re-visitadas, valoradas y cuestionadas sobre su función, utilidad y vocación. En el marco de los festejos para conmemorar el bicentenario de la Independencia Nacional, el Monumento a la Revolución también fué objeto de un ejercicio de revaloración por parte de las autoridades del Gobierno Capitalino.

Los trabajos de intervención del Monumento, osados y vanguardistas, son sujeto y objeto de la crítica de los ciudadanos que, a la postre, son los propietarios de los espacios públicos : parques, plazas, jardines, bulevares y paseos y de sus monumentos y elementos urbanísticos y arquitectónicos. Empero, el dividendo lateral que consigo trajeron los trabajos de intervención del monumento fué una regeneración de la Plaza de la República que ahora como ave Fénix, resurge de entre sus propias cenizas : El entorno urbano luce ahora distinto, limpio, aseado, aireado, espacioso e iluminado. El paseo de acceso con sus palmeras gigantes y sus estelas de acero es un disfrute para los viandantes como lo es la misma explanada de proporciones colosales y la fuente que al filo de cada hora desarrolla un llamativo juego de agua.

La intervención del monumento a nivel de cimentación es un atractivo paseo para los interesados en arquitectura de principios del siglo XX ya que, ahora los cimientos del edificio  están a la vista como lo estuvieron entre 1900 y 1930, dejando ver las técnicas estructurales de los finales del XIX que entonces se aventuraban a las estructuras de acero con colosales vigas amarradas por un sinfín de remaches dispuestos como botones haciendo un complejo entramado que por esas épocas se  lo conocía como "cimentación Chicago" en honor a los rascacielos de acero que por esos años se levantaban en aquella Ciudad de la Unión Americana.

El desarrollo del Museo de la Revolución, -dejándo en manos de los expertos el tema de contenido y museografía- ha sido un acierto en materia de revitalización del espacio urbano y del uso público.

La intervención del Monumento trajo consigo una ampliación de la vocación del elemento que pasó de silente Mausoleo y Monumento a elocuente Museo y Mirador. Si bien el polémico elevador, la columna de cristal que se desarrolla al el centro de la bóveda, sigue siendo objeto de acaloradas discusiones, quizás en materia de arquitectura monumental no quepa la máxima del funcionalismo Form follows Function ya que, de por sí, un monumento no tiene otra función que la de conmemorar algún pasaje de la historia o victoria de un pueblo; sin embargo, dejando del lado los criterios plásticos que privaron en el desarrollo de la columna de vidrio que alberga al carro elevador; quizás la función del mismo sí sea cuestionable : siendo tan degradada la vista urbana que circunda al monumento y tan poca la elevación del mismo, ¿se justifica el desarrollo del mirador y por ende del nuevo y polémico elevador? Valdría la pena recordar que, el Monumento contaba ya con un elevador dispuesto en una de las columnas que tenía por objetivo transportarse a la cúpula de la bóveda mísmo que en última instancia, podría haber sido rehabilitado.

El Plan de Desarrollo Urbano vigente prevée para los predios con alineación sobre la Plaza de la República, una altura de 25 niveles, lo que equivale a 75 metros sobre el nivel de banqueta. Si tomamos en cuenta que, según el operador del ascensor del monumento anuncia a los visitantes durante el viaje de ascenso, la altura del mirador es de 57 metros... ¿qué será entonces del mirador cuando los edificios del perímetro rebasen la altura del monumento mismo? ¿cuál será la vista que tendrán los visitantes al mirador? ¿valdrá la pena subir a un mirador a ver las ventanas de los oficinistas? ¿Será entonces que, una vez que el monumento quedé deglutido por los eldificios colindantes que tendrá que volver a ser evaluado e intervenido? ¿cuál será entonces la escala de la Plaza, la que ahora se llama De la República con su flamante y remozado monumento?

La intervención al Monumento a la Revolución ha sido un acierto en materia de gestión del espacio público y de regeneración del entorno y tejido urbano. Un lúcido esfuerzo por la preservación del espacio para el uso y disfrute común que debe de prevalecer sobre el interés privado de los desarrolladores.  La Plaza de la República debe de contar con una normatividad específica en materia de desarrollo urbano similar a la que tiene la Plaza Mayor. Contrariamente a incentivar el desarrollo de nuevos complejos, sería muy deseable alentar la actividad de restauración arquitectónica de algunos de los inmuebles circundantes de la plaza y de la perifería próxima, en última instancia de la Colonia Tabacalera, que son buenos ejemplares de la arquitectura déco tardío,  funcionalista y racionalista de la década de los 30 y 40 respectivamente.

viernes, 17 de diciembre de 2010

Federico Mariscal, ¿Presente en los trabajos de remozamiento del Palacio de Bellas Artes?









Por Salvador De Maria y Campos Q.


No es posible aproximar los trabajos recientes de remozamiento que se hicieron en la máxima sala del país sin pasar por su historia. El Palacio de Bellas Artes, primera y originalmente, Gran Teatro Nacional, sería el sustituto del antiguo Teatro Nacional que había sido demolido y además, rivalizaba con otras grandiosas salas de ópera en la misma ciudad, como el Teatro Lírico y el desaparecido Arbeu.

La Historia y las vicisitudes que tuvo que sortear el coloso marmolino son por todos conocidas y están al alcance de cualquier lector; sin embargo otra construcción sucedía de manera sutil, casi sin quererlo: las corrientes conservadora y democrática; belle époque e industrial; nouveau y déco; derecha e izquierda; conservadora y revolucionaria; se fusionaban de manera alquímica en el nuevo edificio que parecía haberse convertido en una gran probeta del laboratorio de la identidad artística de la nación.

Adamo Boari, italiano y romántico legó la obra a Federico Mariscal, mexicano, moderno y pragmático. Las formas ondulantes, caprichosas y orgánicas  características del nouveau de la envolvente del edificio, al interior, se trocaron en líneas y trazos simétricos característicos del déco y hasta llegaron, - como se aprecia en algunos ornamentos- a tocar el maquinismo.

Cruzar la puerta del Palacio de Bellas Artes era como franquear la línea entre lo clásico y lo moderno;  soltar la mano de Díaz en el atrio y tomar la de Abelardo L. Rodríguez en el vestíbulo. Siempre que acudía al Palacio, mi sensación de pertenencia se desbordaba, al exterior, tocado con un sombrero de gala de fieltro negro y levita gris me siento un lagartijo, al interior, me siento un revolucionario discípulo de Chávez. Fuera de él, con el cilindro que a fuerza de darle cran a la manivela se deja sentir el vals de M. Alcalá, Dios Nunca Muere, y por dentro, en cada herraje de cada puerta se siente el cincel de la obra de Revueltas.

Mariscal fue el encargado de dar ese nuevo carácter al máximo recinto de México; el que mediante la arquitectura tuvo el reto de recrear a la nueva corriente artística mexicana : la identidad nacionalista, revolucionaria y democrática. 

Dejemos a un lado las intervenciones en materia de seguridad de las instalaciones y del funcionamiento de los mecanismos que garantizan la integridad del inmueble, la de los artistas que ahí laboran y del público que a él acude; esas intervenciones son como mínimo indispensables y fué para ellas para lo cual la pasada legislatura de la Cámara de Diputados autorizó un presupuesto. Es sin embargo, la partida adicional, la partida extraordinaria, la que se utilizó para "remodelar" el resto del palacio, es decir todo aquello que no eran ni instalaciones, ni estructura ni mecánica teatral. 

Los trabajos duraron dos años, período en el cual el recinto fué cerrado y el acceso restringido.

Sólo los trabajos en remodelación de la sala : la alteración de su geometría original, de sus elementos arquitectónicos, ornamentales y plásticos, de su mobiliario y de los materiales son los que resultan evidentes a los ciudadanos, -el auditorio asiduo al Palacio- que, a la postre, es el único y verdadero propietario del inmueble. Aquellos pasillos laterales y del foyer que nos envolvían con ese color rojo fuego, a la manera de laca oriental, han cedido su paso a un enfermizo color capuchino; los espejos del vestíbulo que flanqueaban el acceso central a la sala fueron sustituidos por otros de masivos marcos de madera, penosamente enchapada al igual que las consolas que forman parte de los mismos. Ni qué decir del diseño de ese mobiliario que se asemeja más al de un hotel W en Oslo, amueblado con muebles de IKEA. Pena me dió ver que las puertas de la sala fueron sustituídas por otras acabadas en chapa de teka y las jaladeras son tan corrientes, que carecen de chapetones por lo que se ven los tornillos con los que están fijas a la puerta –por cierto uno plano y otro de cruz-. Misma suerte corrieron las puertas de acceso a los palcos, aquellas cuyas mirillas acabadas en  vidrio matizado eran disimuladas por la rejilla ornamentada acabada en acero cromado... las mirillas han desaparecido y la mejor idea que tuvo el diseñador fué la de reinstalar la herrería ¡encima de la misma madera! emulando la vieja ventanilla. Si ya se habían acortado las profundidades de los palcos y se pusieron muros de tablaroca interiores, ¿se hacía realmente necesario cambiar las puertas exteriores de acceso a los mismos? Las chambranas de aquellas puertas, acabadas igualmente en metal desaparecieron cediendo paso a otras de madera, nuevamente de teka, con un pobre diseño "à la façon faux déco".

Finalmente, dentro de la sala, el impacto no fué menor. Todas las marquesinas  y pretiles de los palcos superiores (antes acabadas en laca) fueron forradas por paneles de madera sobre los cuales se volvieron a poner los appliques de fierro. El nuevo foso de la orquesta parece más amplio pero cuenta con una sola puerta de acceso. El piso de la sala, antes una rampa contínua -sin escalones- acabado en duela de madera natural de encino americano (roble) ahora se hizo una gradería con escalones a cada dos filas de asientos y la misma se ha acabado en duela de aglomerado con una milimétrica chapa, acabado en plástico -llamada duela de ingeniería- (por cierto, si usted quiere tener un "cachito" de la historia del palacio, puede comprar en la tienda del mismo recinto, un "souvenir" hecho con fragmentos de la vieja duela de madera maciza... usted obtendrá una pieza con una certificación de origen).  Si acaso el cambio de la sillería y las nuevas butacas fueron un acierto, salvo por el hecho de que, se angostaron los pasillos laterales haciendo la circulación muy tormentosa, volviendo la evacuación ineficiente e insegura en caso de siniestro. Aquella vidriera en forma de luna que seguía la forma del arco del proscenio, antes de luz azul, ahora  destella tonos de color rosa-violáceo; iguales a los de una sala de cine VIP. ¿Es acaso que la identidad artística y plástica post-revolucionaria es panelable y VIP?



Un gran desatino en los recientes trabajos de remodelación fué el de clausurar la puerta principal y central de acceso a la sala. La arquetípica, clásica y clara propuesta arquitectónica fué ignorada :  El Palacio como  relevante inmueble público, importante sala de actos y de espectáculos, tiene -como todos los edificios de esa categoría- un acceso central claramente definido que, a manera de eje, parte el edificio en dos mitades simétricas. Desde la calle, en el atrio, se observa la imponente entrada central que pone de relevancia el protocolo del acceso al recinto. Al interior, esa misma gran puerta de acceso ha definido la circulación que seguirá siendo central y continúa. Al llegar al vestíbulo -siguiendo la misma traza-, las escaleras centrales invitan al segundo vestíbulo donde una tercera escalera, abre simétricamente en dos rampas forma de abanico, volviendo a enfatizar la circulación por el eje del centro del inmueble. Luego de franquear la majestuosa puerta principal de acero con "appliques" de bronce se accede al "foyer".  Inmediatamente enfrente, siguiendo ese eje central de circulación central aparece finalmente y como recompensa al gran recorrido de acceso, la puerta de la sala; aquella puerta que el visitante espera traspasar ansiosamente : la de mayor carácter y relevancia, la más protocolaria, la más protagónica, la última, la que promete recompensar al visitante como corolario del importante paseo  que ha antecedido a su apertura y que ha ido generando gran expectación; aquella puerta, por la que usted y yo entramos miles de veces; aquella que al abrirse nos regaló la vista periférica y total de la sala; ahora está cancelada al público y sólo la traspasan los técnicos para acceder a una cabina de sonido. El discurso arquitectónico clásico del acceso y circulaciones centrales plasmado por Boari y enfatizado por Mariscal, fué ignorado y en su lugar, como eje protagónico se privilegió a la sala de instalaciones electrónicas.

Pero sobre todo, y sin querer abundar más en aquello que los especialistas en la materia ya han dicho, la acústica, aquel escurridizo e indefinible elemento que sería el eje protagónico de los trabajos de remozación, no salió ganando. Fué necesario acudir al recinto a escuchar ópera para apreciar los cambios, después de todo, el Palacio fue concebido como una sala de ópera. La puesta en escena era Fidelio; pese a que yo ocupaba  un asiento central en la también central fila K de Luneta, las voces eran prácticamente inaudibles; en el intermedio, unos amigos que ocupaban un asiento arriba en luneta, dijeron que, simplemente, no escuchaban nada. La soprano que interpretaba a Fidelio no pudo ser escuchada y apenas si -paradójicamente, en sonora penumbra- pude oír al mismo Araiza, cantando el aria "Oh Gott wech' dunkel hier" (Oh Dios cuán oscuro está aquí).

La intervención de este monumento, que no sólo lo es a escala nacional, sino internacional como así lo declarara la UNESCO en 1987, quizás el monumento más emblemático de la arquitectura del siglo XX nuestro País, no puede quedar en manos de interioristas o decoradores.  ¿Porqué  el Instituto Nacional de Bellas Artes que tiene a su cargo un calificado departamento, la Dirección de Conservación de Arquitectura y Patrimonio Inmueble, dejó estas intervenciones en otras manos? ¿Era acaso imposible restaurar los elementos originales  adecuándolos a las nuevas necesidades tecnológicas en materia de acústica? En los últimos años he trabajado muy de cerca de la Dirección de Arqutiectura del INBAL y creo conocer bien el criterio que en materia de restauración e intrevención aplican los profesionales que ahí laboran.  ¿Será que el millonario proyecto de remodelación, fué dictado por esferas más altas del mismo Instituto, sin haber tomado en consideración la opinión de los profesionales en la materia y que -además- son de casa?

El Concepto de Arte Integral es un valor presente que priva en el proyecto de un edificio destinado a las manifestaciones artísticas : el arquitecto, conjuntamente con su equipo de herreros, escultores, talladores, ebanistas y vitralistas entre otros,  buscan crear un espacio en el que el espectador se exponga al arte en tantas disciplinas como puedan ser acomodadas en un mismo recinto -en el caso del Palacio de Bellas Artes, tanto en sus formas musicales como plásticas- y  como resultado de ello enriquezca su experiencia artística. Por otra parte el espectador se acerca vívidamente a la corriente estilística propia de una determinada época o corriente. El principio de Arte Integral debe ser entonces igualmente respetado en los trabajos de intervención y restauración. Los recientes trabajos de intervención del máximo recinto musical del país no resultan aportar nada a la experiencia artística integral del auditorio sino más bien la empobrecen y trivializan y peor aún, resultan ser un atentado contra la manifestación plástica de la década de los años cuarenta, ahora imposible de reproducir.

Al día de hoy, salvo por la lucha que ha emprendido el Capítulo mexicano de ICOMOS dirigido por la Mtra. en Arq. Olga Orive, pareciera que las voces del reclamo se han ahogado en la garganta del ciudadano que suele no ser escuchado. Aquel instituto ha rendido un dictamen técnico ante la UNESCO en su carácter de agente velador de la conservación de los inmuebles considerados como patrimonio de la Humanidad, como es el caso del Palacio de Bellas Artes. Por otra parte, pese a las visitas que ya han hecho algunos legisladores al Palacio pareciendo manifestar su aprobación a los trabajos de intervención, hay otros, justamente los que en la anterior legislatura aprobaran la partida presupuestal para el desarrollo de los trabajos que se sienten defraudados toda vez que el presupuesto se aplicaría únicamente a la remozamiento de la maquinaria teatral y de la tramoya y otros aspectos técnicos y de seguridad del inmueble, más no a la intervención del discurso plástico estilístico del interior de la sala de espectáculos.

En mi última visita al Palacio de Bellas Artes me sentí paria... aquella sensación patriótica, aquella sensación de tocar la historia se había esfumado. Ni sentí  -ni lo creo- que este nuevo discurso estilístico del Palacio fuera el reflejo del actual acontecer cultural del país, contrariamente a lo que en la década de los 30 plasmó Federico Mariscal. Cuando salí en el intermedio a tomar un vaso de agua con gas, me topé con otros amigos que, al igual que yo, se sentían defraudados. Desazonados buscábamos algo en la nueva propuesta que despertara en nosotros un sentido de pertenencia... no lo pudimos hallar.

lunes, 13 de diciembre de 2010

SIN DEMAGOGIA, el Informe de Actividades de David Razú A.

Por Salvador De Maria y Campos Q.
Movimiento Pro Dignificación de la Colonia ROMA, A. C.

El poder de convocatoria de David Razú es incuestionable. Esta tarde, al filo de las 13:00 horas, en los jardines de Casa Lamm, se daban cita el Jefe de Gobierno, Marcelo Ebrard, la Lic. Alejandra Barrales, Presidente de la ALDF entre otros diputados y secretarios que querían atestiguar el recuento de las actividades que el Diputado Asambleista Independiente, David Razú Aznar, presentaría.

La ciudadanía estuvo tambien presente, representada por un buen número de asociaciones civiles y ciudadanas, entre ellas, este Movimiento Pro Dignificación de la Colonia ROMA, A. C.

David Razú Aznar, Presidente de la Comisión de los Derechos Humanos de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal presentó, con la ayuda de un video documental, claro y explicativo, la labor legislativa que ha emprendido en esta legislatura.

Desde luego que los logros acometidos por el Dip. Razú han sido más visibles en el terreno de la homologación de los derechos de los individuos que profesan diferentes credos, ideologías y sexualidad. El esfuerzo de Razú que se vió cristalizado con la aprobación del matrimonio entre personas del mismo sexo no constituye un triunfo exclusivo de la comunidad LGBT sino un claro y certero paso hacia una verdadera democracia social : incluyente y garante de los derechos de todos los ciudadanos.
El informe de actividades del Dip. Independiente Razú -cuyo partido, el Social Demócrata, perdiera su registro a partir del pasado sufragio- empató, conicidentemente con el reciente nombramiento como Mejor Alcalde del Mundo que recibiera recientemente, el Jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard Casaubón.

Ebrard abonó al informe de Razú diciendo que "sin diputados como Razú, difícilmente se podría aspirar a que esta ciudad fuese también, la mejor del mundo".

La Ciudad de México ha cambiado radicalmente en los últimos años y muy especialmente en el último año. El marco jurídico y legal no es el mismo de hace unos meses; tampoco lo son sus dinámicas sociales y culturales. La Ciudad, como ente que crece de manera orgánica demanda de un ejercicio legislativo proactivo y moderno que sepa observar, leer y entender la compleja realidad de la urbe para legislar en consecuencia.

El reto que Razú se ha planteado para el año entrante es el de la movilidad en la Ciudad. Las asociaciones vecinales de las Colonias Roma, Condesa, Hipódromo, Roma Sur e Hipódromo Condesa hace tiempo vienen señalando el problema de movilidad y proponiendo soluciones. Razú, si bien no es diputado asignado a este distrito XIV enarbola esta lucha como legislador y vecino de estas colonias; desafortunadamente al informe de Razú no acudieron ni la Diputada panista Lía Limón, adscrita a este distrito XIV ni el Jefe Delegacional en Cuauhtémoc, Agustín Torres.
Los discursos de parte de la ciudadanía a cargo de Jacqueline L'Hoist de FUNDAR y de Lolkin Castañeda fueron claros y comprometidos con las filosofías de sus organizaciones y de sus causas sociales mientras que los discursos de las autoridades, de la Dip. Alenajdra Barrales, Presdiente de la ALDF y del propio David Razú, fueron claros y nutridos y alejados de la chabacana demagogia política a la que los ciudadanos estamos tan acostumbrados. Este es el lenguaje de Razú : claro y conciso, sin florituras ni demagogias, empeñando su pensamiento en aquello que expresa.

Quizás sea este el tiempo de una nueva política : una política de mejor gobernabilidad y de mejor gobernancia. Quizás la plataforma independiente de Razú sea la llave que lleve al ejercicio legislativo libre, soberano y no comprometido con intereses oligárquicos o ideológicos; en cualquier caso, los resultados de Razú están a la vista y hechos letra en los artículos de ley.

AQUI ROMA CONDESA

El Periódico, Cartel, Mural AQUI ROMA CONDESA ha visto la luz, con su primer tiraje en este mes de Diciembre de 2010.

Movimiento Pro Dignificación de la Colonia ROMA felicita al Sr. Arturo Guzmán Romano, Presidente de Nuevo Parque España, A. C. por el lanzamiento de este nuevo órgano de difusión y de enlace entre las asociaciones y agrupaciones vecinales de las colonias Hipódromo, Hipódromo Condesa, Condesa y ROMA.

Les invitamos a enterarse de las actividades de Aqui Roma Condesa en su diario electrónico :

http://aquiromacondesa.blogpost.com

Enhorabuena!

jueves, 11 de noviembre de 2010

La Roma SUR, una Colonia de Personajes

Les invitamos recorrer la Colonia ROMA Sur, de la mano del testimonio de Germán Rueda en su libro "La  Roma Sur, una Colonia de Personajes". El libro será presentado el próximo viernes 19 de noviembre a las 18:00 horas en la Casa Universitaria del Libro (UNAM), Orizaba Num. 24, Esq. Puebla, Colonia ROMA.